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CIELO DEL MES
El tiempo pasa veloz, lo mismo que los eventos del cielo. Día tras día las estrellas avanzan en su recorrido aparente anual a razón de aproximadamente un grado por día. Si nos percatamos, por ejemplo, que una estrella aparece sobre el horizonte Este a una hora determinada, al día siguiente dicha estrella volverá a aparecer sobre el mismo horizonte Este unos cuatro minutos más temprano, y así sucesivamente, día tras día, hasta que pasado un año, volvamos a ver a la misma estrella saliendo por el mismo punto del horizonte a la misma hora que la primera vez. Y así es que ya nos encontramos finalizando el año 2000, a punto de iniciar un nuevo siglo y una nueva oportunidad para todo.
Observar el cielo nocturno es un placer. Tal vez Uds. como yo sentirán esa sensación de pequeñez al contemplar absortos las fulgurantes estrellas en la inmensidad del cielo de una noche oscura y transparente. No obstante, después de mucho tiempo observando el cielo uno siente la necesidad de hacer algo de más valor. Tal vez algunos quieran más y así pronto llegarán al trabajo más serio que produce un valor mayor para la ciencia, más allá del mero placer personal. Ningún ejemplo es mejor que el que nos ha presentado nuestro amigo Sebastián Otero, cuyo trabajo le ha llevado a descubrimientos importantes en el campo de las Estrellas Variables. Le hago llegar mi reconocimiento y el de todos que no han podido hacérselo llegar personalmente.
Al acercarse el nuevo año, las noches oscuras sin luna ocurren hacia fines de mes, en las cercanías de la Luna Nueva. En los próximos meses ésta ocurre el 25 de Noviembre, el 25 de Diciembre, el 24 de Enero y el 23 de Febrero. Estas fechas, preferidas por los que gustan de la observación de los objetos de cielo profundo, ocurren favorablemente en fines de semana, excepto la de Enero. Sin embargo, la observación del cielo, incluído los objetos de cielo profundo, se puede realizar en cualquier noche, aún con Luna, si esta no se encuentra sobre el horizonte ó si esta se encuentra entre el último cuarto y el primer cuarto (Cuarto Menguante y Cuarto Creciente) y el objeto a observar se encuentra a más de 30 grados de distancia de la Luna. Naturalmente que la presencia de nubes puede cambiar completamente las condiciones de observación.
La Luna es un objeto muy interesante de observar, sin embargo con frecuencia es dejada de lado por el afán de observar objetos supuestamente más interesantes. Tiene la ventaja de que puede observarse desde cualquier lugar sin necesidad de viajar lejos de la ciudad, requiriendo sólo un cielo limpio. Aún con la polución de las ciudades se puede distinguir claramente las características de su terreno, muy variable y sorprendente en ocasiones. Es placentero, por ejemplo, observar el terminator, es decir, la línea que separa el día de la noche en la Luna, y ver las sombras que producen las montañas y los cráteres. Si uno observa durante el tiempo suficiente, es posible notar cómo avanza el amanecer sobre los picachos de la Luna y como se inundan de luz sus planicies. Poco después de la Luna Nueva, el primer aspecto que salta a la vista es el casi circular Mar de las Crisis ó Mare Crisum. Los mares se ven oscuros mientras que las montañas y terrenos rugosos parecen más claros. Tras algunos después de la Luna Nueva, las extensiones de los Mares de la Tranquilidad y de la Serenidad dominan el panorama de la parte iluminada de la Luna. Cuando la Luna presenta la mitad de su cara iluminada aparece una cordillera en la cual está amaneciendo. Se trata de Los Apeninos. Directamente hacia el norte, se encuentra el monte Pitón, claramente visible como una montaña puntiaguda en medio de una pampa, cuya larga sombra deja a uno intrigado sobre cómo puede haberse formado dicha montaña aislada y solitaria. Al costado, hacia el Oeste, se encuentra el cráter Cassini, parciamente relleno de lava por lo que sus bordes apenas se distinguen, con otro pequeño cráter en el centro. Esta es una zona de especial belleza cuando el terminator se encuentra en sus inmediaciones por lo que les recomiendo su observación. Estas vistas tal vez les provoquen leer un poco sobre la geología lunar y las circunstancias que pueden haber provocado impresionantes características.
En los próximos meses los planetas se encontrarán en mejor posición para la observación. Aunque Mercurio se va acercando al Sol conforme avanza Octubre, Venus por el contrario sigue elevándose en el cielo del anochecer, llegando a su mayor altitud al inicio de Enero. Por esa fecha Mercurio habrá regresado al cielo del atardecer e iniciará su ascenso sobre el horizonte Oeste, aunque sin poder dar alcance a Venus que aún seguirá brillando alto durante Febrero. Por su parte, Marte se encontrará en su lento camino en el cielo del amanecer hacia una nueva oposición. Desde Noviembre a Febrero se habrá elevado unos 20º pero aún lejano de la Tierra, su pequeño diámetro no pasará de los 6 segundos de arco, por lo que la observación de las marcas de su superficie no será fácil en pequeños telescopios. Debemos prepararnos, sin embargo, para las sorpresas que por esta época nos podrá dar el Mars Global Surveyor cuyas fotografías están revelando sorprendentes aspectos de su topografía y terreno, especialmente aquellos que parecen indicar que pudo haber flujos de agua líquida en épocas muy recientes (tan reciente como uno ó dos años!). La confirmación de estos indicios podrían trastocar las teorías y conocimientos sobre el planeta rojo y producir un impacto profundo en todos nosotros por sus implicancias.
Mucho más gratificante para la observación de nosotros los astrónomos aficionados será la observación de los gigantes gaseosos, Júpiter y Saturno. Su separación proyectada en el cielo viene ampliándose desde su hermosa conjunción del 3 de Junio reciente (¿alguno de Uds. los vio?). Saturno estará en oposición el 18 de Noviembre. Dos días antes, el 1ero de Diciembre, la Luna estará apenas a 1º de distancia. Por su parte, Júpiter llegará a la oposición diez días más tarde. Esto significa que ha llegado la época más adecuada para observar a ambos cuerpos celestes. En la oposición los planetas se ven con mayor diámetro aparente y a la mayor altitud sobre el horizonte a medianoche. Al observar Júpiter salta a la vista la presencia de sus cuatro principales satélites, observables con binoculares. El telescopio más pequeño es capaz de mostrar el disco de Júpiter. Un telescopio de 60 mm de abertura permite ver con facilidad sus bandas y, no tan fácilmente, la gran Mancha Roja que por estos tiempo está muy descolorida y más que roja parece crema. Un telescopio de unos 8 pulgadas debe mostrar muy fácilmente la Mancha y además los festones y rizos que se presentan en las bandas del planeta. Si su telescopio es pequeño, aún pueden detectar la gran Mancha por defecto, es decir, pueden distinguir el lugar donde la Banda Ecuatorial del Sur parece interrumpirse ó la Zona Tropical del Sur parece inundar a la anterior. Esa supuesta anomalía es la Gran Mancha desvanecida. Un espectáculo hermoso es ver el tránsito de los satélites sobre el disco de Júpiter. Con un buen telescopio de por lo menos 8" es posible distinguir a Io y Europa como discos, ó por lo menos como objetos no puntuales. Es igualmente fascinante observar la sombra del satélite sobre el disco del plantea, transitando simultáneamente. En el caso de Io, puede distinguirse su coloración amarillo/naranja distinta a la del planeta.
Saturno también producirá vistas muy grtificantes. Saldrá sobre el horizonte a partir de las 7:30 pm en Noviembre para darles la oportunidad de que lo muestren a potenciales nuevos aficionados a la Astronomía. Mas de uno a quedado fuertemente impresionado con la primera vista de Saturno siendo, sin discusión, uno de los objetos más hermosos vistos a través del telescopio. Aunque sus tamaño aparente en el telescopio es más pequeño que Júpiter, sus anillos le dan mayor vistosidad. Sus satélites no se ven alineados como en el caso de éste y só bastante más débiles. Uds. pueden tratar de ubicar a Titán y a Rhea, los más brillantes, de magnitudes 8.1 y 9.5. Iapeto, Dione y Tetys son algo más débiles pero su cercanía al disco del planeta puede dificultar su detección.
Urano y Neptuno son menos interesantes porque no muestran rasgos notorios en su superficie. Ambos se encuentran en Capricornio y avanzan hacia la conjunción con el Sol. En Enero estarán ya a poca altura sobre el horizonte Oeste al anochecer, dificultándose su observación día tras día. Urano se ve celeste verdoso mientras que Neptuno aparece celeste.
En los mapas que se adjuntan se presentan las vistas del cielo tal como se vería desde Buenos Aires a medianoche de los días 1 de Diciembre, 1 de Enero y 1 de Febrero próximos. En ellos se muestran sólo las estrellas más brillantes que la magnitud 5, los trazos que conforman las constelaciones, según el software SkyMap, y el contorno de la Vía Láctea. Los nombres de las constelaciones aparecen abreviados. Los mapas fueron generados con el programa "SkyMap Pro" versión 6, y se publican con autorización del autor.

El Cielo de Buenos Aires observado el 1ro de Diciembre del 2000
En Noviembre Scorpio y Sagitario, constelaciones del invierno, van hundiéndose en el horizonte oeste en pos de alcanzar al Sol mientras que las esplendorosas constelaciones del verano van elevándose sobre el horizonte este del amanecer. En las horas tempranas de la noche se podrán apreciar zonas un tanto desprovistas en el Sur y más ricas en objetos en el Norte. En Tucana, el más notable objeto a simple vista es la Pequeña Nube de Magallanes. Esta galaxia satélite de nuestra Vía Láctea alberga algunos cuantos cúmulos globulares pequeños, compactos y no tan débiles como para que puedan observarse en un telescopio pequeño. Al oeste de la Pequeña Nube se encuentra el segundo más vistoso cúmulo globular del cielo, NGC104, también conocido como 47 Tucanae. Contra lo que pudiera imaginarse, NGC104 no es parte de la Pequeña Nube de Magallanes, por el contrario es uno de los cúmulos globulares más cercanos a nosotros. En la Gran Nube de Magallanes, observable un par de horas más tarde, también hay muchas concentraciones de estrellas pero pocos cúmulos globulares. Varias nebulosas brillantes pueden ser detectadas dentro de la galaxia, sobresaliendo sin duda la Nebulosa Tarántula. Esta es una vista fascinante que les recomiendo especialmente observar con el mejor ocular que les de la mayor nitidez y contraste. Uds. podrán observar las diferentes graduaciones de luminosidad que parecen indicar que se tratara de varias láminas de gas de diferentes luminosidades superpuestas entre sí, cuyos bordes estan deshilachados por el tiempo. En la parte central y ligeramente en dirección diagonal hacia arriba y hacia la derecha se encuentra un gran manchón oscuro que podría representar la espalda ó la parte trasera de la tarántula. Ninguna fotografía que he visto de esta nebulosa se puede comparar con la belleza que se observa al telescopio.

El Cielo de Buenos Aires observado en los primeros minutos del nuevo Siglo
Una fracción del cielo hacia el norte se encuentra la constelación de Grus, la Grulla. Su forma de cimitarra ó espada curva debe ser ya familiar a los asiduos observadores del cielo. Junto a la estrella más brillante de esta constelación se encuentra un débil galaxia de magnitud 10, NGC7213, redondeada, pequeña y concentrada, que representa un pequeño reto para cualquier telescopio debido a que la fuerte luz de Al Nair, alfa Gruis, dificulta su detección. Al Nair se encuentra en el lado derecho del mango de la espada. En el otro extremo del mango hay también una galaxia junto a la estrella que marca dicha posición. Esta galaxia, IC5267, es más grande y casi de la misma magnitud que la anterior, aunque, curiosamente, me resulta más difícil de detectar. ¿Cómo les va a Uds. en el intento?
Hacia el Nor Este, en una zona inconspicua y sin estrellas brillantes se encuentra la constelación de Sculptor. Allí se ubica la galaxia NGC253, un espléndido ejemplo de galaxia espiral vista casi de canto. Tiene magnitud 7 y regular tamaño como para que todos los telescopios puedan mostrarla. En un telescopio de 8" con un ocular de bajo aumento se puede observar un núcleo cremoso con una luminosidad alargada en forma de habano que le rodea. Siguiendo un poco más al norte, en la constelación de Cetus, otra galaxia espiral aguarda. NGC247 es también espiral aunque bastante más difusa y difícil de observar. NGC247 pertenece al mismo grupo de galaxias que NGC253.
En las madrugada de Diciembre, Enero y Febrero empiezan a dominar las brillantes estrellas de Tauro, Orión y Sirio. Primero aparecen las Pléyades anunciando el verano. Este conjunto que los ojos de mejor agudeza visual pueden ver como un grupito de 7 estrellas (las Siete Cabrillas) es en realidad un conjunto muy joven con más de 500 estrellas en un área de no más de 50 años luz de diámetro. Hace poco se ha descubierto para la ciencia moderna que desde la antigüedad los habitantes de nuestros Andes eran capaces de pronosticar la llegada de la alteración climática conocida como el Fenómeno de "El Niño", con tan sólo contar la cantidad de estrellas visibles a simple vista al acercarse Diciembre. Un cúmulo como este, que se observa una y otra vez sin cansancio, es excelente para practica la comparación de magnitudes entre estrellas y para hacer un test que indique la magnitud más débil que es capaz de detectar un par de binoculares ó un telescopio.

El Cielo el 1ro de Febrero del 2001, también desde Buenos Aires.
En Orión, M42 es considerado por muchos el objeto más hermoso del cielo. Uds. deben saber que este es un gigantesco criadero de estrellas donde miles de estrellas acaban de nacer, estando muchas de ellas aún envueltas en nubes de gas y polvo que las enmascaran. Y todo esto dentro de un área ligeramente mayor al tamaño aparente de la Luna. Unos simples binoculares de teatro muestran la nebulosidad mientras que un telescopio con bajo aumento muestra su grandiosidad. Al centro de la nebulosidad se encuentra el famoso Trapecio con 4 estrellas separables con facilidad si se usa un ocular de 80 aumentos. Observen Uds. que la nebulosa parece un ramo de flores. Lo que parece ser el mango del ramo es conocido como M43 y se encuentra al norte. La nebulosidad de M42 se extiende desde el mango hacia el sur extendiéndose a ambos lados. El borde norte se nota más nítido y contastante mientras que la extensión hacia el sur parece disiparse tenuemente en el cielo.
Terminaremos nuestro paseo de esta parte del cielo en la constelación del Can Mayor. Allí observaremos a M41, un cúmulo abierto que conforma una manchita en el lomo del can. M41 visto con binoculares presenta unas 30 estrellas débiles y unas 80 en un telescopio mediano. M41 es fácilmente visible a simple vista con una forma circular.
Después de la decepción que nos trajo el cometa C/1999 S4 Linear al no llegar a ser visible a simple vista (tuve la suerte de verlo al telescopio prácticamente el día anterior a su desintegración) hay más cautela con el cometa C/1999 T1 McNaught-Hartley. En Diciembre debe estár atrayendo la atención de los aficionados llegando posiblemente a la magnitud 7 en Enero. Al iniciar Diciembre se encontrará en el límite entre las constelaciones de Hydra y Centauro, ganando ligeramente altura sobre el horizonte ientras se traslada a Virgo y Libra. Al iniciar Febrero se encontrará a casi 30 grados sobre el horizonte Oeste en la constelación de Hércules, alejándose de la vista de los observadores de latitudes más sureñas. En Buenos Aires, por ejemplo, estará a sólo 8 grados de elevación, con una magnitud cercana a 7. Los observadores más cercanos al Ecuador aún podrán verlo entrado Marzo, pasando a ser objeto para el hemisferio Norte en fechas posteriores cuando también su brillo haya decaído.
Para finalizar este escrito permíanme decirles que desde hace mucho tuve la costumbre de hacer anotaciones y dibujos de mis observaciones. Esto les hace centrar su atención en los detalles y les graba con firmeza en su mente las imágenes observadas. Yo les sugiero a Uds. que hagan lo mismo. Probablemente los aficionados con más tiempo ya lo estén haciendo, de modo que este consejo va para los que recién inician su aventura en la Astronomía Amateur. El intercambio de los apuntes y observaciones es también parte del placer que trae nuestra afición. Les exhorto a enviarme sus comentarios ó sugerencias en relación a sus observaciones ó a cualquier otro tema que crean conveniente. Mi dirección electrónica es cmh@ec-red.com.
Bajo las Estrellas de Agosto - Octubre 2000