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VIAJE A LOS CIELOS DEL SUR
En una de nuestras recientes salidas de observación frustradas, donde sólo encontramos nubes cada vez más espesas y sin esperanza de aclarar, mi amigo Angel Moyano y yo conversamos sobre varios aspectos de nuestras visicitudes en nuestra búsqueda por disfrutar de las vistas maravillosas del cielo. Una de ellas era que nosotros, como aficionados a la Astronomía y con telescopios de modesta apertura, necesitábamos revistas, libros, ú otras formas de intercambio de información, que nos ayude a determinar qué objetos observar, cómo observarlos y qué imagen debieramos esperar observar con nuestros aparatos. La gran mayoría de los libros y revistas son producidos en el hemisferio norte y las descripciones corresponden a observadores de las latitudes norteñas. Las pocas referencias a los objetos del Sur corresponden a observadores del norte que hicieron un viaje especial al Sur, ó que observaron desde las latitudes más meridionales que les es posible: Miami! Inclusive, libros como el Manual del Cielo de Burnham sólo describe las constelaciones y los objetos "más interesantes" del sur pero deja fuera constelaciones tan llamativas para nosotros, tales como Norma ó Circinus, donde apenas presenta reducidas listas de objetos "notables". (Demás está decir que el 99% de dicha información está en inglés y el esfuerzo adicional que esto implica para algunos.) Esta reducida información produce también el efecto de que desatendamos constelaciones y objetos que podrían ser más fáciles para nosotros, trayendo en general una falta de familiaridad con las formas de las constelaciones. Con frecuencia resulta más fácil identificar a Delphinus y Sagitta que a Grus, Phoenix ó Sculptor! Otro aspecto del problema en la observación de nosotros, los aficionados no tan avanzados, es que las imágenes que se encuentran en libros y revistas, ó en Internet, son generalmente fotografías de larga exposición, con una profundidad, contraste y color que no podríamos llegar a percibir visulamente, ni con los telescopios de más apertura. Así que una nébula Omega ó Trífida resultan objetos muy diferentes a nuestra vista que los que observamos en las fotografías.
En nuestra conversación decidimos emprender la tarea de observar las constelaciones del hemisferio Sur y describir sus objetos tal como los percibimos con nuestros aparatos. Esta tarea la inicié hace algún tiempo, en forma independiente, durante las salidas de observación de nuestro Grupo Eta Carinae, sin embargo de lo que se trata es de fomentar entre nuestra comunidad del Sur la observación de nuestro propio hemisferio celeste y que dichas observaciones sean compartidas con los demás a modo de comparación. Para iniciar tal tarea, nos propusimos primeramente describir por adelantado los posibles objetivos y constelaciones del período, y esperar que en las semanas siguientes recibamos reportes de observación que documenten lo que sería la fuente de información que tanta falta nos hace. Trataremos de que dicha fuente de información sea puesta en una página web al alcance de todos, con actualización frecuente como para que realmente sea de utilidad.
Así, pues, empieza nuestro "Viaje a los Cielos del Sur". ¿Dónde empezar? Si se trata de un viaje hacia el Sur, me parece lógico iniciar con un punto de referencia en el Ecuador celeste que pueda ser familiar para la mayoría de los aficionados que cuentan sólo con las referencias de los observadores del Norte, y que de paso sea un punto fácilmente observable al caer la noche. Elegí un punto muy brillante como ese punto de referencia: Júpiter. Hacia las 8 de la noche de estos días de Enero de 1999, Júpiter se encuentra a unos 20º de elevación sobre el horizonte Oeste. Un poco más arriba, casi 30º más allá, se encuentra Saturno, un poco menos brillante pero igualmente descollante entre las estrellas de Piscis. Al Sur de la línea que une Júpiter y Saturno se encuentra la constelación de Cetus, la ballena. Iniciaremos el viaje con esta constelación.

Cetus es una constelación al Sur de Pisces y al Sur Oeste de Taurus. Sus principales estrellas son de magnitud entre 2 y 4. La figura que forman las estrellas de Cetus no es tan clara y aparente. Se supone que la cabeza de la ballena está formada por seis estrellas cercanas a la posición actual de Saturno, unos 15º al Este. El cuerpo lo conforma un paralelogramo de cuatro estrellas de magnitud 3.5-4. El cuerpo podría extenderse hasta la estrella b Cetus, la más brillante del área con magnitud 2.0. Cetus es interesante por tres objetos del espacio profundo, por una notable estrella variable y por varias estrellas gigantes rojas cuyo color debe ser notorio con simples binoculares. Veamos primero M77, a un grado de distancia de la estrella d Ceti. Se trata de una brillante galaxia espiral que se nos muestra de cara. Al telescopio se muestra compacta, una mancha ligeramente ovalada de magnitud 9, cuyo eje parece estar en la direción EN-SO a unos 60º de la línea N-S. Al otro extremo de la constelación puede encontrarse el segundo objeto, al Sur de un grupito de estrellas de 5ta magnitud en línea, fácil de ver en el campo de un par de binoculares de 10x50, al Oeste del paralelogramo que conforma el cuerpo antes nombrado. Se trata de la nebulosa planetaria NGC246. Es un objeto de magnitud 8.5, sin embargo no he podido observarla con mi refractor de 60 mm. Las estrellas en línea son j1, j2, j3 y j4 Ceti. Al Sur de estas estrellas se encuentra b Ceti, que es la estrella más luminosa de Cetus. A tres grados de distancia hacia el Sur se encuentra el tercer objeto notable de esta constelación: NGC247. Aunque el programa SkyMap dice que se trata de una galaxia de magnitud 9, realmente se trata de un objeto muy débil que debe requerir de una abertura de por lo menos 8". Espero que Uds. la traten de ubicar y me digan qué es lo que ven.
La estrella o Ceti es una de las variables más famosas del cielo. Su nombre es muy conocido: se trata de la estrella Mira. Es una variable de período largo, cuya variación luminosa pasa de magnitud 3 a la magnitud 9 y de regreso a la magnitud 3 en unos 330 días, debido principalmente a variaciones en el diámetro de la estrella, que alteran la temperatura de su superficie y con ello las longitudes de onda de la luz emitida. Mira es una gigante roja, sin embargo su color no es tan pronunciado como otras estrellas gigantes rojas que hay en Cetus y que vale la pena darles una mirada con el telescopio para notar las diferentes coloraciones de ellas. La más brillante de ellas es a Ceti, de magnitud 2.5, naranja rojiza al telescopio. Las estrellas T, U y W Ceti son también gigantes rojas y variables. Por tener magnitudes máximas alrededor de la magnitud 6, sin embargo, la coloración no es tan pronunciada y más parecen estrellas amarillentas que rojas.

Espero que con estos primeros objetivos de observación demos inicio a nuestra travesía hacia los cielos del Sur, lo cual nos permitirá aprender más sobre nuestras más cercanas constelaciones y sus objetos, no menos interasantes que los congéneres del norte sólo por ser menos descritos en la literautra. Espero sus comentarios y reportes de observación.
Celso Montalvo