Nick: CIELO
Nombre: Lolis
Apellido: Santos
Pais: México
Email: cielo_brisa@yahoo.com
Para: Solo imaginación, algo que me gustaria vivir...
MUY PRONTO AMANECERA
Muy pronto amanecerá y se acabará esta noche...
...y puede que si me voy a la cama, cuando despierte, no recuerde nada de ti,
y tú seas tan sólo un sueño de tantos como se tienen en la vida. Que al despertar, al incómodo
despertar, se diluyan los recuerdos de ti entre bostezos, y camino de la ducha se me olviden tus
besos y tus "te quiero" y no haya nada que limpiar en mi cuerpo de una noche de amor entre
nosotros bajo el torrente de la lluvia matutina.
Velando tu recuerdo esta noche, quedo apurando los minutos. Velando un amor de relámpago. Fugaz
como viaje de fin de semana. Un amor que nada tiene que ver con la razón pero que mucho le debe
a la soledad que en estos momentos me tiene decaída. Una soledad que me hace abrirte los brazos
de par en par. Que deshace las sábanas en la cama de mi alma para que te acuestes tú, ya que te
abrazo inquieta, esperanzadamente, por que vengas a mi vida de esta forma tan inesperada para
llevarme lejos de ella por fin, aunque sea en la distancia y entre sueños.
¡Ah, noche burlesca que confundes sentimientos y en tu seno desconciertas mi corazón y me turbas!
No quieras ganarme, noche, la razón, que es un bien que no debo perder en este encuentro.
No quieras quitarme lo poco que atesoro, mira que es poco para ti y mucho para mí en este desafío
en el que me aventuro...
¿Cómo pedirle consejo a la Luna? ¿Cómo hacer que la sabia madre de la noche, que se amolda a
periodos de tiempo y estaciones mostrando la faz más conveniente, que ha vivido tantos
crepúsculos, ya de esta vieja Tierra se preocupe de mí en este instante de vacilación?
¿Qué puedo decirle de ese amor que me ha asaltado por los caminos que seguía noches atrás,
como una bandolera? ¿Pero es que se puede robar sin quitar nada?
Dime Madre Luna, tú que viste amores en tu vientre nacer como estrellas fugaces.
¿Habrá noches de primavera y de verano en nuestra cama? Mira que te pido una respuesta sincera
como a una madre corresponde considerar para su hijo. Mira que mi duda es enorme como lo es el
espacio en que estás suspendida. Y la distancia que a él y a mí nos separa es casi tan
interminable como la que hay entre tú y yo.
¿No me contestas? ¿Qué farfullas sobre la madrugada? ¿Es cierto que desconoces las verdades que
el día con toda su luz se encarga de desvelar? Hablaré entonces con mi amor. Le diré a mi amor
que todo es poco para mí en estos días desde que lo conozco. Que hay una contradictoria corriente
sanguínea envenenada de amor que me invade cada célula propagando la terrible enfermedad para la
que tan sólo existe su antídoto. Voy a decirle a mi amor que moriré de un instante a otro en sus
brazos si no puedo lidiar pronto de sus labios la milagrosa medicina que apacigua los
arrebatadores síntomas que muestra mi enfermedad. Que quizás sea mañana, o pasado... Que haré un
esfuerzo, enferma como estoy, para seguir velando.
O quizás deba dormir ya, después de todo, para curarme en vez de permanecer despierta en este
sueño. Quizás despierte de pronto amnésica de ti, amor, con los primeros rayos de esta mañana que
llega a lo lejos por los campos. Y mirándome al espejo, tan sólo me vea asaltada por la duda de
qué es lo que he soñado durante la noche. Si la vida es el sueño de la razón como dijo el poeta,
¿Qué peligro hay después de todo en dormir? Que no temo a los sueños. Que son los sueños como
vidas aparte dentro de otras vidas y en otras vidas se reencarnará el amor que he estado velando...
Pues muy pronto amanecerá y se acabará esta noche.